El otro día, tal y como suele ocurrir todos los sábados, mi madre me mandó ir a comprar al Schlecker. El único consuelo que le encuentro a dicha tarea, aparte de que me permite comprarme pincitas y paridas para el pelo, es toda la estantería que viene justo antes de la caja; caramelos, golosinas, galletas y chocolatinas, en todas las variedades y tentadores precios made in Germany. En fin, un sinfín de guarradas a 50% grasas y 100% precios irrisorios. El paraíso de los golosos.
Sin embargo, el otro día vi algo que contrastaba del resto. Ya me había apoderado de un Kinder Bueno, cuando de repente... una cajetilla tamaño tabaco, con el logotipo rojo y amarillo de ChupaChups enmedio y un mensaje, talmente como los de "Fumar mata", pero que en lugar de eso decía "Chupar relaja".
Sí, sí, lo habéis leído bien, no ha sido una traición de vuestra mente perturbada. En la cajetilla decía "Chupar relaja". Immediatamente decidí que, si había que gastarse dos euros en algo, era en esa cajetilla. Así que, en un esfuerzo estoico, dejé el Kinder Bueno y me llevé ese misterioso envase plastificado.
No pude esperar a casa para examinar el tesoro que acababa de adquirir. Al darle la vuelta a la caja, descubrí que "Chupar relaja" no era el único mensaje; detrás decía "Placer sano" y, en un lateral, "0% Materia Grasa". Ya me estoy imaginando a los creativos de ChupaChups, partiéndose el culo mientras diseñaban la cajetilla nueva. Qué tíos tan cachondos.
Y, por si alguien no había captado los sutiles mensajes subliminales en resaltante negrita, en la parte trasera de la caja venía el tema explicadito. Las frases exactas son:

La acción de chupar relaja.
Chupando un Chupa Chups tu mano y tu boca interactuan, y esto ayuda a reducir la ansiedad.
La glucosa ayuda a producir serotonina, lo que puede generar sensación de calma y serenidad.
Contiene extractos de Melisa y Tila, que ayudan a relajarte.

Suerte que los muy cachondos no pusieron que la glucosa produce endorfinas, porque entonces ya habría sido demasié.
Y por lo que al ChupaChup en sí respecta, poco que decir... después del shock emocional de los mensajes, es difícil que algo te impresione. Sabor cítrico, tamaño inferior al habitual y un (más psicológico que otra cosa, creo yo) efecto tranquilizante cojonudo.
Lo único que falta por sacar son unos ChupaChups con extracto de guaraná que "Te levanten la moral". Esto ya sería el puntazo del verano...
... aunque no sé si los de la Viagra empezarían a mosquearse.